domingo, 26 de febrero de 2017

CAPITULO 2

YEYO: porque esa cara hermano? (PETER le ayudaba arreglar la corbata a su hermano menor) es porque hoy te comprometes o porque mañana te vuelves más viejo? (YEYO rio, pero PETER por más que quiso ni una sombra de alegría salía de él)
PETER: no sé qué sea (dio unos paso y se asomó por la ventana, estaban en la casa de su madre y ya estaban llegando los invitados a la ceremonia) siento una ...presión en mi pecho como si una parte de mí se estuviera muriendo (observo que afuera de la casa estaba su futura esposa con mucha felicidad mostrando el anillo de compromiso) lo mismo que siento ahora es lo mismo que sentí cuando PETER se fue y cuando mi padre murió, es un vacío horrible.
YEYO: (se acercó también a mirar por la ventana) eso deben ser los nervios, no todos los días te comprometes para casarte. (Miro a su hermano y empezó a caminar hacia la puerta) aunque no todos los días cometes errores (voltio a verlo y salió, él tenía razón, PETER sabía que casarse con MARTINA STOESSEL era un error, pero desde hace cuatro años perdió la noción de lo bueno y lo malo –estaba lloviendo como en todo el inicio del otoño la lluvia era fuerte, PETER suspiro profundo y bajo, sin antes decir “ya es hora del show”)

No muy lejos en un mar de lágrimas y nervios como copiloto venia LALI, después de tanto discutir dejo que ROCIO la acompañara y ella manejara, no había pronunciado ninguna palabra con su amiga y no tenía intención de hacerlo, lo único que corría por su cabeza eran las últimas palabras de su hija “déjame ir al cielo”, como podía una pequeña decir eso? era tan grande el dolor de aquellas palabras que sabía que humillarse a cualquier cosa, era poco para salvar la vida de su hija, y estaba dispuesta hacer lo que fuera. Estaba lloviendo por fuera y por dentro del carro ya que LALI no para de llorar, las siguientes horas podrían ser las últimas de su hija e iba a evitar eso.
ROCIO: hasta acá puedo llegar (freno a una par de cuadras, se notaba que iba a ver una fiesta ya que el lugar donde ellas se dirigían estaba repleto de carros fuera de la mansión) que hacemos?
LALI: (miro a su amiga y después guió la mirada a fuera, había mucha gente con trajes elegantes y bien presentables) si quieres espérame aquí (no dijo más y se bajó del carro y detrás de ella ROCIO que no pensaba dejar sola a su amiga – caminaron hacia la mansión, como salieron de rapidez del hospital no llevaban paraguas así que se estaban mojando y la lluvia era fuerte- LALI lleva unos pantalones sueltos, una blusa azul sin mangas y unas sandalias, lo mismo que ROCIO, la gente las miraban por como venían vestidas y para males todas mojadas, cuando llegaron a la entrada de la mansión había un joven de negro con unos listados)
XXX: (las miro de arriba abajo incrédulo de que estuvieran invitadas) viene con el servicio de comidas?
ROCIO: no idiota, somos invitadas (lo fulmino con la mirada, LALI miraba por todos lados, ese antes era su mundo, distinguía a la gente pero sabía que ellos ya no se acordaban de ella y menos cubierta entre tanta lluvia)
XXX: si claro (dijo sarcástico) y como se llaman (pregunto riendo) a ver si están en la lista (hizo que buscaba pero se estaba burlando de ellas)
GAS: (llego detrás del joven) ellas están invitadas son LALI y VALENTINA ESPOSITO (el joven miro a GAS incrédulo y después reviso la lista en el cual efectivamente estaban registradas así que las dejo seguir) que haces aquí LALI?, le pasó algo a ALLEGRA? (pregunto preocupado, no era normal ver a LALI en la casa de los LANZANI después de cuatro años)
LALI: se está muriendo GAS, mi bebe se me va (como estaba toda mojada, no se diferenciaban las lágrimas – cuando entro miraba para todos lados, todo estaba igual como lo recordaba)

En otra parte de la mansión se encontraba PETER conversando con EUGE y su cuñado NICO, no tenía ganas de hablar con más gente, las fiestas grandes para PETER nunca fueron su fuerte.
PETER: a mí me gustaría algo más sencillo no tantas payasadas como esta, pero todo fue idea de MARTINA y su familia.
EUGE: aun no entiendo porque… (iba terminar de hablar, pero era como si detrás de PETER apareciera un fantasma, se quedó quieta y sin hablar, así que NICO y PETER voltearon a ver que tanto había dejado sin habla a EUGE, al igual que ella estaban todos los invitados, todos susurraban y la música había parado, “Es LALI”, se decían unos con otros pero PETER al voltear se quedó más impactado que su hermana soltando el vaso que tenía en su mano izquierda, no podía decir nada, era tan impactante que no sabía qué hacer) LALI (exclamo de alegría, le dio su vaso con trago a NICO y salió casi corriendo a abrazarla pero LALI estaba más que sería sin apartar la mirada de PETER, dio un paso atrás y coloco su mano como barrera entre ella y EUGE haciendo que esta última frenara en seco y se pusiera triste al ver que no era la LALI que había crecido con ella y la cual fue su mejor amiga por muchos años)
LALI: no te me acerques (Le dijo a EUGE y no quitaba la vista de PETER) PETER, tengo que hablar con tigo (PETER seguía sorprendido, era como un sueño)
MARTINA: tú qué haces aquí? (apareció MARTINA la prometida de PETER detrás de LALI y colocándose frente de EUGE) vienes a dañar mi felicidad? (pregunto mirándola mal)
LALI: como tu dañaste la mía querida amiga mía?...no lo creo (hablo sarcástica mientras PETER seguí inmóvil, él no podía creer que estaba ella allí, después de tanto tiempo seguía como se la imaginaba, aunque en sus ojos se notara algo distinto y estuviera toda mojada seguía igual de bella) PETER es importante, necesito hablar contigo.
GIMENA: (intervino al ver que su hijo no se movía) es mejor que entremos al salón de estudio y hablen tranquilos mientras todos siguen disfrutando de la fiesta (le hizo señales a LALI y a PETER, y estos entraron sin decir nada, detrás de ellos ROCIO, GAS, GIMENA y EUGE)
EUGE y tú que eres, digo quién eres? (le pregunto a ROCIO antes de entrar)
ROCIO: (la fulmino con la mirada) soy la mejor amiga de LALI así que permiso (entro detrás de LALI dejando a EUGE Triste)
EUGE: (se paró en frente de la puerta) a donde crees que vas? (le dijo mirando mal MARTINA)
MARTINA: lo que tenga que ver con PETER también tiene que ver con migo.
EUGE: pues resulta que aún no eres su esposa y esto es asunto de la familia (miro a NICO) haz que la gente siga en la fiesta (cerró las puertas del salón para que nadie interviniera)
GIMENA: Mi niña me alegra volverte a ver (la abrazo pero LALI no le correspondió el abrazo, GIMENA entendió el mensaje y se alejó)
PETER: (estaba detrás del escritorio, a su lado EUGE y GIMENA y enfrente de ellos LALI, atrás de ella GAS y ROCIO) vaya… vaya (dijo por fin, las palabras estaban saliendo) por fin apareciste y preciso hoy (sarcástico) me viniste a dar el regalo de cumpleaños?, o no espera… (Hizo cara de sorprendido) mejor me viniste a felicitar por qué me voy a casar? (volvió su cara más tensa y serio)
GAS: PETER no digas nada, déjala hablar.
PETER: hablar?, después de cuatros años?, claro que tiene mucho de qué hablar (la miro mal) dale habla pero lo que digas no me va a convencer de que no me case, porque me imagino que a eso vienes a que no me case?.
LALI: (suspiro profundo, PETER era un idiota, estaba reaccionando por la ira) si te casas o no, no es mi problema, eres dueño de tu vida (todos miraban atentos) si vine aquí no es porque yo quisiera venir porque por mí nunca hubiera vuelto (empezó a temblar)
PETER: entonces a que viniste?, te fuiste sin explicaciones, te llevaste a VALE aunque mi madre tuviera la custodia de ella después de la muerte de tus padres, pero nada te importo aun así te fuiste (apretó con fuerza sus puños) fui a buscarte a Londres donde AGUSTIN me golpeo diciéndome que me prohibía que te buscara (golpeo la meza) no te importo que yo te amaba.
LALI: lo mismo que no te importo a ti que yo te amaba y fuiste y te acostaste con MARTINA cuando tú y yo éramos novios y me prometías que nos íbamos a casar y amor eterno (Subió el tono de voz) Ese era el amor que me tenías? PETER al igual que EUGE y GIMENA quedaron más que en silencio) te acostabas con una de mi mejores amigas, mientras me decías que me amabas?, si eso era amor para ti yo no quería saber nada mas de ti y peor aún TODOS lo sabían y nadie me lo dijo, nadie me dijo que tenías amante, me vieron la cara de idiota (EUGE dio un paso hacia LALI e iba a decir algo) no digas nada EUGE que tu sabias todo y te quedaste callada, se suponía que eras mi mejor amiga (LALI estaba llorando, pero el agua en su cuerpo no lo dejaba ver)
GIMENA: Por eso te fuiste? (pregunto incrédula y triste, ella nunca supo el porqué de que LALI se marchara, ninguno le había querido contar y menos PETER)
LALI: me sentía traiciona, si me traicionaban mis mejores amigas y “La persona que supuestamente me amaba” no quería quedarme (suspiro) porque te quedas callado PETER?, creíste que no me iba dar cuenta? (iba seguir hablando pero sonó el celular de ROCIO y LALI voltio a verla) paso algo? (sabía que debía ser del hospital pero LALI negó)
GIMENA: que pasa LALI? hay algo más, verdad? Viniste por otra cosa? (LALI asintió, GIMENA la conocía muy bien, la había ayudado a criar –cuando LALI quiso continuar sintió que su cuerpo no daba más y todo alrededor empezó a dar vueltas para ella así que GAS se dio cuenta y la detuvo antes de que callera) estas bien? voy a traerte un vaso de agua (salió por el vaso)

ROCIO: LALI no estás bien, necesitas descansar, llevas sin dormir mucho tiempo (GIMENA trajo el vaso y se lo dio mientras LALI y EUGE miraban sin entender que pasaba)
GAS: (miro a LALI) es mejor que yo se lo diga, no estás bien y no hay tiempo (voltio a ver a PETER, pero LALI lo detuvo del brazo y se levantó)
LALI: si alguien se lo tiene que decir soy yo, y solo yo.
PETER: Maldita sea que pasa?, (miro a LALI quien se veía débil)
LALI: (dio un paso adelante y miro a PETER) PETER hace cuatro años exactamente tuve una niña, ella se llama ALLEGRA (PETER cada vez cambiaba su cara a asombrado, al igual que EUGE y GIMENA) nació el mismo día que tu cumpleaños, tiene los ojos azules, la cabellera larga, es muy dulce y llena de alegría (las lágrimas la traicionaban y empezaron a salir)
PETER: (incrédulo) que estás diciendo?
LALI: PETER, tienes una hija (LALI cerro sus ojos apretándolos con fuerza) ALLEGRA es tu hija (GIMENA se tapó la boca con sus manos, era increíble la noticia)
PETER: (aun sin entender nada) Una hija? (miro a LALI una y otra vez, con furia camino hasta quedar enfrente de LALI y la cogió por los hombros) Maldita sea LALI porque no me dijiste que estabas embarazada? porque después de cuatro años me lo dices? (la sacudía con tanta fuerza que GAS intervino y lo separo de ella) Maldita sea dime.
LALI: (se sobaba los brazos mientras GAS tenía a PETER) el día que me entere que estaba embarazada salí corriendo del médico a contarte la noticia, habíamos hablado tanto de una familia que quería contarte primero antes que a nadie, pero… (Paso saliva y respiro profundo) cuando entre a tu casa las puertas estaban abiertas y estabas hablando con GAS, EUGE, NICO y tu restos de amigo (todo voló como recuerdo a la memoria de todos)

**Flas Back**
EUGE: y le vas a contar a LALI? (LALI estaba detrás de la puerta con la prueba de embarazo en sus manos)
LALI: Nada, nadie le va a decir nada (los miro a todos)
GAS: pero PETER, tarde o temprano se va enterar que te acostaste con MARTINA y dos veces, ella tiene que saber (LALI al oír esas palabras se le rompió el corazón y salió corriendo, cuando estaba a unas cuadras y llorando se encontró a la persona que menos quería encontrarse)
MARTINA: hola amiga porque lloras? (le pregunto pero LALI no la dejo hablar y le pego una cachetada) que te pasa estúpida?
LALI: se supone que eres mi mejor amiga y te acostaste con PETER?
MARTINA: Mmm te enteraste? (rio y LALI quedo incrédula, se estaba burlando de ella?) ya era hora, PETER me ama a mí y no a ti, ya se cansó de ti, acéptalo y déjalo libre para que disfrute más noches de placer con migo (Le iba a pegar otra vez, pero MARTINA la cogió del brazo) como soy tu amiga te traje esto (le entrego un CD) hay esta unos videos, pero ojo que son “XXX” (rio y se fue, dejando a MARTINA en un mar de lágrimas)
**Fin de Flas Back**

LALI: (había contado lo que paso hace más de cuatro años, dejando a PETER pensativo) dime ahora tú? que hubieras hecho en mi lugar?
EUGE: que tenían los videos?
LALI: era la grabación de cuando MARTINA y PETER tuvieron Sexo (bajo la cabeza, iba llorar por el recuerdo pero no se iba a permitir mostrar debilidad sobre PETER) apenas los vi cogimos las cosas de VALENTINA y mías y nos fuimos para Londres, después de que fuiste a buscarme decidí ir a Canadá y administrar las empresas de turismo de Canadá, así ALLEGRA, VALENTINA y yo estaríamos lejos de toda esta farsa. (Hizo pausa) muchas veces quise decírtelo, la primera vez me entere de la verdad sobre tu relación con MARTINA, la segunda NICO L tu padre había muerto y no lo vi conveniente y cuando estaba más que decidida habían salido en todos los medios que unos de los herederos LANZANI estaba en relación con la señorita MARTINA, como querías que me sintiera? (grito)
PETER: pero yo soy el padre de la niña tenía derecho a saberlo. (En ese momento entro MARTINA y todos la fulminaron con la mirada)
MARTINA: como que una hija? (estaba sorprendida había escuchado la última parte de PETER)
ROCIO: como oíste, PETER tiene una hija con LALI.
MARTINA: qué? (pregunto incrédula) eso es mentiras de LALI tiene que ser así, ella quiere arruinar la boda (todos la miraron mal, hasta PETER, nadie dudaba de la palabra de LALI, pero otra vez sonó el celular de ROCIO y esta vez contesto LALI, su instinto le decía que esta vez sí pasaba algo)

LALI: Dime (hablaba con VALE quien no paraba de llorar por la otra línea, ALLEGRA había tenido otro ataque y su cuerpecito ya no podía más y PABLO hacia lo que podía) dile que la amo, que aguante un poco más, díselo por favor (LALI comenzó hablar en llanto a la mirada de todos) Mami ya va para haya (colgó el teléfono y se acercó a PETER, sus ojos marrones estaban inundados de lágrimas) Mira PETER, si vine aquí no es para recordar el pasado y pedirte explicaciones porque me engañaste con ella, lo que pasa es que… (Su corazón se partía, su hija en este momento estaba por irse y ella no estaba a su lado, pero era su última esperanza) ALLEGRA hace un mes le descubrieron leucemia, los médicos han intentado de todo, pero se les ha complicado, de urgencia tienen que hacerle una operación de medula ósea y AGUSTIN, VALE ni yo servimos para donante y ALLEGRA se me está muriendo, PETER solo queda una opción y eres tu (LALI lloraba a mares) por favor sálvala, no dejes que se me vaya, le quedan unas horas de vida, si no hay un donante se puede morir (PETER se quedó paralizado al igual que todos, para él era como una bomba en su cabeza, tenía una hija pero se estaba muriendo?, Veía como LALI lloraba, solo con la muerte de sus padres la había visto así, su corazón se estaba muriendo con ALLEGRA y todos lo notaban, LALI entre llanto lo miro,PETER impactado por la noticia tampoco le quitaba la mirada)Por favor PETER, hazlo por ella.

ANGEL OF LOVE CAPITULO 1

Era un día más de otoño, llovía sin parar, los días habían estados muy tristes sobre la ciudad de Los Ángeles, el cielo oscuro y los árboles secos, ya hace más de un mes que volví a Los Ángeles después de haberme ido durante casi más de cuatro años a Canadá, la razones por las que volví, no eran las que me esperaba, siempre pensé que cuando volviera iba ser para decirle a el padre demi hija la verdad de que ella existía, tal vez no eran las circunstancias como me lo imagine, pero después de mucho tiempo he creído que ya es la hora que él sepa, no sé cómo reaccionara o si almenas le importara que mi hija en estos momentos está luchando por vivir….-estaba mirando por la ventana como caían las gotas ya había amanecido y para mí es como si no lo hubiera hecho, estaba dentro del hospital, sumida en mis pensamientos, llevaba un mes viviendo en el hospital cuidando de mi hija ALLEGRA y era lo único por lo cual respiraba-

AGUSTIN: LALI ve a descansar, VALENTINA y ROCIO podrán cuidar de la niña (AGUSTIN es mi hermano mayor, después de la muerte de mis padres a su corta edad se hizo cargo de mi hermana VALE y de mí, era como un padre para ALLEGRA, aunque el viviera en Londres y nosotras en Canadá, siempre estuvo atento al ALLEGRA desde que nació) ya me hicieron los exámenes, iré a descargar las maletas y después vendré a ver qué ha pasado (me dio un beso en la frente y se fue)

Seguía mirando por la ventana cruzada de brazos, los días no pasaban para mí, mi hija hace un mes le descubrieron leucemia, como vivíamos en Canadá y los mejores médicos y especialistas están en Los Ángeles, nos tocó venirnos, Cosas del destino?, tal vez… de urgencia le habían diagnosticado un trasplante de medula ósea hace días, pero yo no serví como donante, dicen que solo los familiares, así que VALE se hizo los exámenes y tampoco, la única opción de lo ESPOSITO era AGUSTIN, así que viajo anoche de Londres dejando todo para poder estar con mi pequeña y saber si era el donante… tenía miedo de perderla, cada vez estaba peor, y me partía el corazón ver un ángel tan pequeño y sufriendo por quedarse o irse de este mundo…lagrimas casi secas caían por mi mejilla, de tanto llorar no sabía si mi cuerpo seguía produciéndolas, o ya salían del corazón, empecé a caminar y me asome por la puerta de una habitación, frente a mi estaba mi pequeño ángel, conectada a miles de aparatos, la noche anterior no podía dormir del dolor de cabeza que los médicos le aplicaron medicamentos, eran tan injusto todo lo que pasaba, prefería mil veces ser yo la que estuviera postrada en esa cama y no me hija…
VALENTINA: (llegando detrás con una taza de café en sus manos) toma (me la dio y guio su mirada a ALLEGRA) mañana cumplirá cuatro años y no podrá festejarlos (respire profundo de solo acordarme que ALLEGRA nació a mis ocho meses de embarazo, se adelantó a lo predicho de los médicos, pero había nacido bien) y también mañana serán los cumpleaños de PETER(voltee a mirar a otro lado, era verdad, por cosas de la vida, PETER y ALLEGRA cumplían el mismo día, ese 24 de AGOSTO, fue para mí nunca olvidar) perdón si te incomoda lo que te digo, pero tú y yo sabemos que los dos se merecen ese regalo de cumpleaños, el conocerse. (Aun seguí con la mirada puesta en otro lado sin mirar a VALENTINA) YEYO LANZANI el hermano de PETER me sigue enviando la solicitud de amistad en facebook, y no la he aceptado porque tengo fotos de ALLEGRA, es muy evidente a quien se parece la niña, si no te acuerdas los LANZANI también fueron nuestra familia, NICO L y GIMENA nos cuidaron como sus hijos cuando nuestros padres murieron, y sea lo que haya hecho PETER no es justo que ella esté lejos de su otra familia (voltee a mirarla asombrada, era menor que yo, pero era tan directa en las cosas y de carácter fuerte como lo era mi padre)
LALI: (después de un tiempo por fin las palabras salían de mi boca) no quería sufrir como mi madre sufrió de tras de mi padre rogándole amor cuando él la engañaba (empecé a subir mi tono de voz)
VALE: sabes que te pareces más a papá que yo, porque eres una cobarde que huye y destruye la vida de los demás, solo no destruyas la vida de ALLEGRA (me miró por última vez y salió corriendo con lágrimas en sus ojos, ella tenía razón, soy cobarde, me dolió que me comparara con papá ya que los tres le teníamos un poco de rabia porque engaño a mi madre y cuando ella decidió dejarlo, el tomo tanto que pelearon cuando iba manejando y se estrellaron, murieron los dos de inmediato dejándonos huérfanos desde muy pequeños y a cargo de los LANZANI, especial a VALE que apenas tenía 8 años, cuando ocurrió) perdón bebe (me acerque llorando a ALLEGRA)

En otro lado de los Ángeles…
((Ya no narra LALI))

Como todos los días iba a trabajar, estaba a cargo de las empresas “ESPOSITO y LANZANI turismo”, una de las empresas más famosas del mundo, tenían hoteles en Londres, Canadá, Brasil, México y en los Ángeles, era el presidente desde hace 3 años, después de la muerte de su padre.
NICO: (entro a la oficina y cerró la puerta) hola cuñado, buen día (NICO es el novio de EUGE la hermana de PETER y uno de sus mejores amigos) quita esa cara PETER, parecieras que no tuvieras sexo desde hace años (NICO rio, pero PETER lo miro mal)
PETER: MARTINA volvió a quedarse anoche en mi casa, pero no me explico que por más que tengamos relaciones es como si nada pasara, a veces ni me dan ganas de besarla (se sentó en su silla, y NICO en la del frente del escritorio) y esta noche.. (Quedo en silencio un instante)
NICO: te comprometes con ella (termino su frase) hoy vas a tener una fiesta de cumpleaños y de compromiso y parece más de un funeral.
GASTON: (Entró interrumpiendo la conversación) todos sabemos porque y esa razón se llama LALI (lo último lo dijo despacio)
PETER: ya cuatro años sin saber nada de ella (miro a un lado unos papeles y se acordó de algo) hoy es la reunión con los socios verdad? (los chicos asintieron, ya que ellos trabajaban con PETER) ustedes saben quién va venir en representación de los ESPOSITO? (pregunto algo inquietante)
GAS: ha eso venia (le entrego una carpeta) AGUSTIN llego anoche de Londres y él es que vendrá de nuevo ni VALE y ni LALI asistirán (PETER voltio la mirada a otro lado) PETER hay algo más, hay un nuevo documento en el cual ingresan a una persona más como socio o mejor dicho socia.
NICO: pero si las reglas son claras, solo las personas con sangre LANZANI o ESPOSITO pueden pertenecer como socio (cogió los papeles de GAS y empezó a leerlos) acá dice que es una niña de cuatro años y según la muestra de ADN es ESPOSITO (miró a PETER, que estaba perplejo)
PETER: quiero ver eso (se levantó de su asiento y le quito los papeles a NICO) acá no dice de quien es la niña.
EUGE: te preocupa que sea de LALI? (entra junto a GIMENA)
PETER: ella decidió irse y eso no me interesa si sea de ella o no (dejo los papeles a un lado) ustedes que hacen aquí?
GIMENA: es la reunión de socios, además quería verte hijo (se acercó y salud a PETER, mientras GIMENA saludaba a NICO) yo creo que la niña es de AGUSTIN, él se va a casar por lo que tengo entendido, además ley los papeles esta mañana la niña tiene el apellido ESPOSITO no más.
EUGE: de que te preocupas PETER?, tú te vas a comprometer hoy con la bruja.
GAS: es mejor que dejen la conversación para después, ya va llegar AGUSTIN y empezara la reunión (GAS iba a salir pero PETER lo detuvo)
GAS: a dónde vas?, eres como de la familia, puedes venir a la reunión.
GAS: la hija de una amiga está en el hospital, así que voy a visitarla, nos veremos en la fiesta de la noche (se despidió de todos y se fue, unos minutos después llego AGUSTIN, cuando entro llego junto a una chica y no decía nada solo observaba, miraba mal a PETER, de solo verlo le recordaba lo mucho que había sufrido su hermana, ya que la engaño con la mujer que ahora iba ser su prometida)
ROCIO: (era la secretaria de LALI y su mejor amiga) en representación de la familia ESPOSITO a esta reunión lo único que tenemos que decir es el ingreso de una nueva socia que apenas tiene cuatro años, pero como lo comprueba los exámenes es parte de los ESPOSITO.
GIMENA (interrumpió) es tu hija AGUSTIN? (sonrió ella muy amable, quería a los chicos como sus propios hijos, sus padres fueron sus mejores amigo y juntos habían creado la empresa de turismo)
AGUSTIN: (se puso nervioso, observo a PETER que parecía muy interesado en su respuesta y después se dirigió a GIMENA) si, es mi hija (mentir era lo único que podía hacer en esos momentos) si no hay más preguntas, después tendremos más reuniones.
GIMENA: porque el afán?, quédate y me cuentas como están tus hermanas, te llego la invitación de esta noche?, asistirán? (se levantó siguiendo los pasos de AGUSTIN y ROCIO)
AGUSTIN: (respiro frustrado, los errores de PETER y LALI no los tenía porque pagar GIMENA, así que con una sonrisa cálida le respondió) a lo de esta noche ni mis hermanas ni yo iremos y usted sabe porque (miro mal a PETER) tal vez en otra ocasión la invito a tomar un café y hablamos un rato, yo le estoy muy agradecido por todo lo que usted y su esposo hizo por nosotros (sonrió levemente)
GIMENA: es lo mismo que hubieran hecho MARIANO y GIMENA por mis hijos (AGUSTIN se iba a ir, pero ella lo detuvo) prométeme que tú, VALE y LALI vendrán a visitarme, y traerán a tu hija, para conocerla.
AGUSTIN: te prometo que VALE y yo te visitaremos, pero LALI y ALLEGRA no (voltio a ver a PETER y se fue)
EUGE: hace cuatro años que no lo vemos y se porta como un patán (bufo).
GIMENA: aun no entiendo que paso para que estos chicos se volvieran así, LALI se fue con VALE y no volvieron nunca, me duele que las cosas sean así (iba empezar a llorar pero EUGE la abrazo) aún no sé qué le hiciste a LALI para que se fuera (miro a PETER y este bajo la cabeza y salió a paso rápido) lo que paso hace años aún no se aclara.

En el hospital…

LALI: Gracias por venir, a ALLEGRA le gusta que su tio GASTON la visite (estaban en la habitación de ALLEGRA, los medicamentos la habían hecho dormir otra vez)
GAS: a mí también, este pequeño ángel no merece estar así (después de que LALI se fue de los Ángeles para Canadá, GASTON fue a un viaje de negocio y se encontró con LALI y una pequeña de meses, LALI le conto todo lo sucedido y aunque GAS fue una de las personas que la había traicionado LALI lo perdono haciéndole prometer que él nunca le diría a PETER de la existencia de ALLEGRA) yo me tengo que ir en la noche tengo… (Iba a decir algo, pero no pudo)
LALI: dale dilo, tienes la fiesta de compromiso y de cumpleaños de PETER y la… (Iba a insultar pero se detuvo) MARTINA esa ya te explique que si no te conté que PETER se acostó con MARTINA mientras ustedes eran novios no fue porque no quisiera era decisión de PETER contarte.
LALI: y por eso hasta EUGE que era mi mejor amiga no fue capaz de contarme que PETER jugaba con migo? (se alteró, GAS iba a decir algo pero ella no lo dejo) es mejor que te vayas, quiero estar a solas con ALLEGRA ( GAS hizo caso, se fue pero sin antes darle un beso en la frente a ALLEGRA, LALI cerro sus ojos y quedo sentada en la silla que estaba al lado de la cama de ALLEGRA)

Ya era de noche y LALI estaba sentada en la cafetería del Hospital con AGUSTIN y ROCIO, mientras VALE y Charlie (hijo de ROCIO) jugaban con ALLEGRA en la habitación…

ROCIO: LALI tienes que descansar, desde que llegamos de Canadá y a ALLEGRA la internaron en el hospital no has dormido, ella está en las mejores manos, además PABLO la está atendiendo (PABLO es el médico de ALLEGRA y el esposo de ROCIO, al igual que LALI ellos Vivían en Canadá pero por ser buenos amigos se vinieron a Los ángeles, PABLO quería que ALLEGRA tuviera la mejores atenciones así que pidió traslado del hospital de Canadá a el de ahora)
AGUSTIN: todo va estar bien (toma lo mano de LALI con la suya, en eso llega PABLO con los exámenes en las manos y los tres se paran y lo miran intrigados) que paso, yo si sirvo como donante?
POLI: (miro a LALI y cerro por unos segundos sus ojos respirando profundo para poder dar la noticia) como LALI y VALE, AGUSTIN dio negativo, ninguno de ustedes sirven como donante (LALI cayó en llanto en la silla que estaba junto a ella) lo siento LALI, ya pusimos a ALLEGRA en lista de donantes, esperamos que haya respuesta pronto. (AGUSTIN abrazaba a LALI que no paraba de llorar mientras ROCIO se refugiaba en PABLO, para todos era muy importante ALLEGRA, pero el momento fue interrumpido por un pequeño de apenas cinco años que venía corriendo y llorando de inmediato salto a los brazos de PABLO) ey campeón que sucede, porque lloras? ( LALI capto el mensaje y de inmediato se paró mirando a el pequeño Charlie que no dejaba de llorar)
Char: (restregó sus ojitos y temblaba del llanto) estábamos jugando con ALLEGRA y ella empezó a sangrar por la nariz y gritaba del dolor de cabeza (PABLO rápido bajo a Charlie y salió corriendo junto a los demás a la habitación de ALLEGRA, cuando llegaron habían médicos estabilizándola, le había dado un ataque, su nariz no dejaba de sangrar y no paraba de gritar del dolor de cabeza y aun lado VALE llorando intentando de tranquilizar a la niña)
LALI: (corrió al lado de ALLEGRA y sostuvo una de sus manitas) bebe aguanta por favor, aguanta (lloraba a mares mientras PABLO y los médicos la ayudaban a estabilizar, después de unos segundos ALLEGRA se calmó y se quedó quieta, rápidamente le aplicaron medicamentos y le estaban limpiando la sangre que salía por su nariz, ALLEGRA con las pocas fuerzas voltio a ver a LALI que lloraba a mares mientras los demás estaban en la puerta viendo la escena y llorando igual)
ALLEGRA: Mami (dijo débilmente, buscando los ojos de LALI)
LALI: tranquila bebe que aquí esta mami y te va cuidar (LALI no dejaba de llorar sus labios temblaban, era doloroso ver a su hija así)
ALLEGRA: mami, déjame descansar, yo no quiero seguir viviendo así (respiro profundo para poder hablar, los medicamentos estaba haciendo efecto y la estaba adormeciendo) déjame ir al cielo (miro a LALI y se quedó dormida dejando a LALI sorprendida por las palabras de su hija de tan solo cuatro años, su corazón se partía en pedazos, su hija le pedía que la dejara ir al cielo?, todos se quedaron perplejos al oír a ALLEGRA decir lo que dijo)
POLI: chicos no pueden estar todos aquí es mejor que salgamos (se dirigió a los demás y después miro a LALI) hay que hacer algo si no la operamos ya ALLEGRA se puede morir (LALI le deposito un beso a ALLEGRA en su frente y camino al lado de los demás) si esperamos la lista de donantes ella no podrá durar mucho.
LALI: (antes de salir de la habitación, miro a ALLEGRA, se limpió las lágrimas que corrían por su mejilla) yo sé dónde está el donante y lo voy a buscar (salió a pasos largos de la habitación, dejando a los demás perplejos)
ROCIO: yo iré con ella (salió corriendo de tras de LALI)
Char: a dónde va la tía LALI?, ALLEGRA se va morir? (dijo el niño llorando)
VALE: ALLEGRA se va salvar (forzó una sonrisa entre lágrimas)

lunes, 13 de febrero de 2017

AVISO

YA TERMINO LA NOVELA ME ALEGRO QUE LES HAYA GUSTANDO, PERO NO SE CUANDO VUELVA A SUBIR PORQ ME ACABO DE ENTERAR QUE EL LIBROS DE PIDEME LO QU QUIERA TIENE UN CUARTO LIBRO POR LO TANTO VOY A DESCARGARLO Y LEERLO PARA ASI PODER ADAPTARLO Y ASI SUBIRLO. POR LO TANTO NO SE CUANTO ME TOME VOLVER A SUBIR.

EPILOGO


Isla de Andros
1592
—¿No te parece espectacular, Peter? —suspiró Lali mientras contemplaban
cómo el sol se hundía lentamente bajo los destellos del agua. Lali tenía la cabeza 
apoyada en el hombro de Peter y el cielo iba pasando de un naranja vivo a un
dorado apagado y al malva, para desplegar luego un manto de deslumbrantes
diamantes sobre el plácido mar que se extendía ante ellos.
—Todos los atardeceres me parecen espectaculares cuando estoy contigo —
respondió Peter, abrazándola estrechamente—. ¿Te arrepientes de haberte venido
a Andros conmigo?
—Me encanta este sitio —le respondió Lali con aire soñador—. Es como
siempre me he imaginado que sería el paraíso. Y el pueblo está creciendo a pasos
agigantados. Noah tiene un montón de niños con los que jugar. La hija de Nico y
Euge sólo tiene un año menos que nuestro hijo, y Euge está embarazada otra
vez.
—¿Te ha molestado que Pablo Martinez se haya traído a Mery a Andros? —
quiso saber Peter —. Hombre, reconozco que fue una sorpresa enterarse de que la
había conocido en uno de sus viajes y había perdido la cabeza por ella. ¿Quieres que
la mande marcharse?
—Parece que están enamorados de verdad el uno del otro —concedió Lali—.
Mientras a Mery no se le ocurra ponerte la vista encima, que sea bienvenida.
Peter se rió.
—De eso no tienes que preocuparte. El que está enamorado de verdad soy yo, y
ella lo sabe. Pero creo que Mery ha encontrado el verdadero amor en Pablo.
Lali asintió con la cabeza, volviendo sus pensamientos hacia el otro amigo.
—Me alegro de que hayas hecho a Nico copropietario del negocio de la madera
—dijo, perdiendo rápidamente el interés por Mery y Pablo —. Euge y él han sido
unos amigos estupendos con nosotros durante estos años. ¿No te parece una ironía
que dos hombres que odiaban todo lo español hayan acabado casados con dos
españolas?
—Cosas más raras se han visto. Yo nunca pensé que pudiera estar feliz sin la
cubierta de un barco bajo los pies —arguyó Peter —. Noah y tú hacéis de cada
día una aventura; ya no me siento arrastrado a vagar por los mares. ¿Qué tal lo has
pasado con tu padre aquí de visita? Ayer me dio la impresión de que le costaba
marcharse.
—Mucho. Ya sé que tú todavía no te sientes cómodo con él, pero lo ha pasado
tan bien con su nieto que dice que piensa volver dentro de unos meses. La próxima
vez se traerá con él a Gaston y Vico. La última vez que pasaron por casa le
dijeron que tenían ganas de conocer a su sobrino.
—Tengo asumido el hecho de que tu padre y tus hermanos son parte de
nuestras vidas.
—¿Y no lamentas, Peter, que te hayan prohibido acercarte a las costas
inglesas?
—Ni lo más mínimo —dijo él con vehemencia—. Algún día las Bahamas
estarán mucho más pobladas de lo que podamos imaginar. Estas islas han sido más o
menos ignoradas desde que fueron descubiertas, pero estoy viendo que llegará un
día en que habrá empujones por venir a este paraíso particular nuestro.
»A Inglaterra quizá podamos volver algún día, de visita. La reina se está
ablandando. Mi abogado me ha informado de que mandó preguntar en su oficina si
yo estaba bien. Tengo la impresión de que nos daría la bienvenida a Inglaterra si
quisiéramos volver.
Lali arrugó la nariz.
—A mí no me gusta Inglaterra.
Peter soltó una carcajada.
—Y yo no soy bien recibido en España. Parece que tenemos lo mejor de los dos
mundos aquí en Andros. ¿Volvemos a casa y rescatamos a nuestro hijo de manos de
Lani? Lo mima demasiado.
Lali le lanzó una sonrisa provocativa.
—Todavía no.
Le cogió la mano y lo llevó por la playa hasta un apretado grupo de palmeras a
cuyos pies la hierba estaba espesa y mullida. Tiró de Peter para que se tumbara a
su lado.
—¿En qué estás pensando, esposa?
—En que hace mucho que no hacemos el amor bajo el mecerse de las palmeras
en una noche tan agradable como ésta. Hazme el amor, Peter.
En los ojos de Peter brilló un resplandor oscuro.
—A una invitación como ésa es difícil resistirse.
Sus labios buscaron los de Lali, satisfaciéndose con el hambre gozosa de su
respuesta. Había llovido mucho desde los tiempos en que era una niña asustada que
no aspiraba en la vida más que a ser monja. La apretó contra el musgo; fue
desvistiéndola despacio y luego se desvistió él. Se unieron en una pasión
esplendorosa, con los cuerpos desnudos como recipientes sagrados a los que rendían
culto con manos, labios y lenguas. Un grito ahogado de júbilo hizo que los dientes de
Lali se hundieran en el hombro de Peter mientras él la hacía suya
apasionadamente.
—Dios mío, qué locura —jadeó Peter, sintiendo cómo el fuego de ella lo
envolvía—. Te sigo deseando tanto como hace cinco años. Dulce monjita, me has
tenido hechizado desde el momento en que te puse la vista encima.
—No hables, Peter. Cuando te tengo dentro de mí no puedo pensar con
claridad. Sólo puedo sentir.
Él empujó con las caderas para meterse aún más adentro. Ella se arqueó hacia
arriba, deleitándose en el hambre, la pasión desbocada y el creciente engrosamiento
de Peter. Un arrebato profundo interrumpió la respiración y los pensamientos de
Lali, y la hizo gritar de placer.
Él le tapó la boca con la suya, sintiendo sus convulsiones alrededor de él. El
frenesí del clímax de Lali le hizo precipitarse hacia su propia tempestad, traspasado
de una satisfacción absoluta.
Con sus bocas todavía pegadas la una a la otra, Peter se tumbó junto a ella.
La envolvió en sus brazos mientras la última pulsación de placer lo recorría en un
escalofrío.
—Puede que esta noche hayamos hecho un niño —le susurró a Lali al oído.
Intentó no sonar demasiado esperanzado, pero su hijo tenía ya más de tres años, y en
su opinión ya era hora de darle a Noah un hermano o una hermana.
—Eso es imposible —le respondió Lali, bien segura de lo que decía.
Peter intentó disimular su decepción. ¿Es que Lali no quería tener otro hijo
con él? Euge ya estaba esperando su segundo hijo.
—¿Por qué dices eso? ¿Cómo puedes estar tan segura?
Lali le acarició la cara con una ternura exquisita. Luego le cogió la mano y se
la pasó por su estómago plano.
—Es imposible que hayamos hecho un niño hoy porque estoy embarazada de
tu segundo hijo.
Una lenta sonrisa curvó los labios de Peter.
—¿Estas segura?
—Todo lo segura que puedo estar.
—No recuerdo haber sido tan feliz nunca en mi vida.
—Ni yo tampoco —aseguró Lali—. Vámonos a casa, mi amor, que nuestro
hijo nos está esperando.
Fin

domingo, 12 de febrero de 2017

CAPITULO 90

Don Eduardo reprimió una sonrisa.
—Ven conmigo a casa, vamos a hacer un brindis por tu salud y tu prosperidad.
Sin parar de retorcerse las manos, Lali estaba tan encima de Peter como una
gallina clueca, esperando a que recuperara la consciencia. Riera, Pablo y 
Euge se mantenían detrás de ella, dándole su apoyo.
—Se pondrá bien, Lali —le aseguraba Euge —. Dice Nico que este Peter
tuyo es un hombre fuerte y que ha salido de otras peores.
Lali le echó a Euge una sonrisa llorosa. Había estado tan angustiada que ni
siquiera había saludado como Dios manda a su amiga, pero ya celebrarían el
reencuentro en cuanto ella tuviera la certeza de que Peter estaba fuera de peligro.
Lali se dirigió a Euge en un español rápido que sabía que ni Peter ni
Riera eran capaces de seguir.
—¿No te arrepientes de irte de España, Euge? Ya sé que no eras feliz en el
convento, pero la decisión de abandonar el país en que naciste no ha tenido que ser
fácil. Aquí sigue estando tu familia.
Euge sonrió, melancólica.
—Quiero mucho a mi familia, pero los conozco bien. Nunca dejarán de renegar
de mí. Me habrían dejado envejecer y morirme en el convento antes que dar su brazo
a torcer. Tú y tu pirata me habéis dado la ocasión de tener un futuro. Y os lo voy a
agradecer siempre. Espero que no estés enfadada conmigo por haber presionado a
Peter para que me dejara venir. No tengo dinero, ni ningún otro sitio al que ir.
—Estoy encantada, Euge; es justo lo que yo quería. Un día no muy lejano
Andros estará lleno de pueblos y de gente, y tú vas a encontrar un hombre del que
enamorarte. De eso estoy segura.
—Yo también estoy segura —dijo Euge, lanzándole una tímida mirada a
Nico.
—¿Qué estáis murmurando vosotras dos? —preguntó Nico, colocando el brazo
sobre los estrechos hombros de Euge. El gesto fue tan posesivo que a nadie le
quedó duda de cuáles eran los sentimientos de Nico hacia la señorita española.
—Del futuro —le dijo crípticamente Lali—. De pronto parece que nos sonríe.
—Pues sí —coincidió Nico, ciñendo el brazo alrededor de Euge. Le
sorprendía darse cuenta de que quería tenerla en sus brazos. Puede que Euge y él
encontraran la felicidad juntos.
Poco después, Peter abrió los ojos y sonrió a Lali. Cuando se les hizo
evidente que Peter no tenía ojos más que para su mujercita, los demás se
disculparon y salieron sin hacer ruido.
Peter le cogió a Lali la mano y se la llevó a los labios.
—¿Cómo has llegado hasta aquí?
—Eso tenemos que agradecérselo a mi padre. En realidad no es el demonio que
tú crees que es. Cuando se enteró de que estoy embarazada de ti y de que no podría
ser feliz con otro hombre, cedió. Seguimos siendo marido y mujer, Peter. Leí el
documento de anulación. Decía que no tendrá validez ninguna en el caso de que yo
estuviera embarazada de ti.
—Qué más da eso; me habría casado contigo otra vez.
—Lamento que fuera de mi padre el barco responsable de que mataran a tu
familia y a ti te hicieran esclavo, pero te ruego que dejes eso atrás y que intentes
perdonarle. Tampoco es justo echarle la culpa de lo que hayan hecho todos y cada
uno de sus barcos en sus muchos viajes.
—No quiero hablar ahora de tu padre, amor mío —musitó Peter —. Estoy
deseando que el pasado, pasado sea, si es que él está de acuerdo. Él te ha traído a
donde yo estaba, y eso se lo tengo que agradecer. Me pareció oír disparos antes de
desmayarme...
—Sí, don Mariano apareció con el cuerpo de dragones, pero la niebla y la
oscuridad estaban de nuestra parte. Ahora estamos a salvo. Nico ha puesto rumbo a
Andros. Todavía no me puedo creer que hayáis venido a España a buscarme, con el
peligro tan grande que supone para ti y para tus hombres. Mis paisanos no tienen
precisamente motivos para quererte.
Peter se quedó mirando a Lali como si se hubiera vuelto loca.
—¿Cómo no iba a venir? Me habría sido imposible, con lo enamorado que estoy
de ti. Tú me perteneces. Ya he arriesgado la vida por ti varias veces antes, y volveré a
hacerlo si fuera necesario. Cuando se quiere a alguien como yo te quiero, todo
sacrificio es poco. Y ahora querré también a nuestro hijo. —Apoyó con ternura la
mano en la tripa abultada de Lali—. Quiero a este niño tanto como tú, mi amor. Por
fin voy a tener mi propia familia. Hasta que te conocí, lo que me latía en el pecho era
una cosa dura y amarga que ni siquiera podía llamarse corazón. La venganza
gobernaba mi vida, y el odio anidaba en mi alma. En cambio ahora estoy tan lleno de
amor que en mi corazón no cabe ningún otro sentimiento.
Los ojos oscuros de Lali chispearon, maliciosos.
—Hay cosas en las que no has cambiado, querido. Sigues siendo el apuesto
sinvergüenza que entró en mi vida como un huracán y me raptó. Si no llega a ser por
ti yo nunca habría sabido que semejante dicha existía siquiera.
—Si no recuerdo mal, tú lo que querías era ser monja —dijo Peter guiñándole
un ojo.
Lali sonrió sin pudor.
—Por aquel entonces yo no sabía hasta qué punto me iba a derretir por ti. —Se
agachó para besarle en los labios—. Ahora lo único que quiero es seguir siendo tu
mujer para siempre.
—Reconocí desde el principio esa pasión tuya que tantísimo te empeñabas en
negar. Hasta cuando te arrodillabas para rezar, tus seductores ojos negros traslucían
un deseo infinito que sólo esperaba a liberarse. Te quiero, Lali.
A Lali le brillaban los ojos de felicidad.
—Yo también te quiero, Peter. En cuanto te pongas mejor te voy a demostrar
cuánto.
—Túmbate a mi lado —la apremió Peter, apartando las mantas—. Necesito
abrazarte.
—No quiero hacerte daño.
—Todavía no puedo hacerte el amor como es debido; sólo quiero tenerte entre
mis brazos.
La urgencia que había en su voz la empujó a decidirse. Se sentó con cuidado en
el borde de la cama, preparándose para meterse junto a él.
—No, así no. Quítate la ropa.
—Peter... no creo que sea buena idea. Necesitas descansar.
Peter le echó una sonrisa perversa.
—Es una idea estupenda. Quiero sentir cómo se mueve mi hijo a mi lado
mientras duermo.
Lali no se resistió cuando él la desvistió amorosamente y le hizo sitio en la
litera. Al rodear con su cuerpo magullado el cuerpo de ella, Peter se sintió
recorrido por un renovado vigor; volvió a sentirse entero.

sábado, 11 de febrero de 2017

CAPITULO 89

Debéis daros prisa —apremió don Eduardo—. Es posible que don Mariano nos 
haya venido siguiendo. 
No bien había pronunciado esas palabras cuando un estruendo procedente del 
otro extremo del muelle invadió la noche incierta. Lali se estremeció de 
consternación al vislumbrar a don Mariano que con una patrulla armada de dragones
cargaba hacia ellos por el camino adoquinado.
—¡Detenedlos! ¡Detened al pirata! —gritó don Mariano, enarbolando la espada
como si fuera un hacha de guerra.
—Deprisa, ay, por favor, deprisa —exhortaba Lali sin aliento mientras los
hombres llevaban a Peter, medio a rastras medio en volandas, hacia el bote.
Lali iba dando traspiés, entorpecida por su embarazo. Sin retrasarse ni un
segundo, Pablo la recogió en sus brazos y la depositó en el bote. Luego ayudó a
Riera y a don Eduardo a acomodar a Peter junto a ella. El bote se alejó del
muelle sin perder un instante. A Lali le corrieron lágrimas por las mejillas en
aquella apresurada despedida de su padre.
—Os quiero, padre. Siempre seréis bienvenido en Andros. Quiero que mi hijo
conozca a su abuelo.
—Iré, hija —le prometió desde el malecón don Eduardo—. Puede que no
siempre te lo haya demostrado, pero yo también te quiero.
El bote se internó deslizándose en la densa bruma justo en el momento en que
don Mariano y los dragones llegaban al final del muelle. Don Mariano apartó sin
miramientos a don Eduardo, maldiciendo aquella niebla espesa y gris que tan bien le
venía al pirata para escapar.
—¡Deteneos! —gritó don Eduardo, tratando desesperadamente de proteger a su
hija. Haciéndole caso omiso, los dragones aprestaron los mosquetes y dispararon a
ciegas; volvieron a cargar y a disparar hasta que se hizo evidente que su presa estaba
ya fuera de su alcance.
—Pero ¡qué habéis hecho! —gritó don Mariano, volviéndose contra don Eduardo.
—Por primera vez en mi vida, he tenido en cuenta la felicidad de mi hija —
respondió él, tragándose un sollozo—. Está embarazada del inglés; tú no la habrías
aceptado en esas condiciones. Con quien tiene que estar es con su esposo. Lali me
ha dado su palabra de que en el futuro el Diablo no volverá a ser un peligro para las
embarcaciones españolas.
—¿Y la habéis creído? —espetó despreciativamente don Mariano.
—Pues sí, la he creído. Déjalos en paz, Mariano. Como consolación por tu pérdida
puedes quedarte con una generosa parte de la dote de Lali. Búscate a una mujer
digna de tu categoría.
Don Mariano se dio cuenta de que estaba derrotado y trató de tomárselo lo mejor
que pudo.
—Tenéis razón, Eduardo. Por mucho que me hubiera gustado coger a ese pirata
y ofrecerle su cabeza al rey, me conformaré con lo que me ofrecéis. Mi orgullo me
impide querer a una mujer que está embarazada de otro hombre. A menos que el
Diablo vuelva a hacer de las suyas en el mar, daré este asunto por zanjado.

viernes, 10 de febrero de 2017

CAPITULO 88

—No te preocupes por Martinez —replicó Riera —. Sus secuaces están
muertos, y él no va a poder viajar en los próximos días.
—¿Lo habéis matado?
—No, o por lo menos no creo. Todavía respiraba cuando nos fuimos de allí, 
pero dudo que se sienta en condiciones de viajar durante un tiempo.
—No subestimes a ese malnacido, Nico. ¿Me vas a ayudar a levantarme?
—No.
—¿Que no? Como capitán tuyo que soy te ordeno que obedezcas mi orden.
—No.
Riera se sintió tan puñeteramente impotente que estuvo a punto de ponerse a
gritar de frustración.
—Podría mandar que te pongan los grilletes por insubordinación.
—Inténtalo —le desafió Nico.
Peter se volvió hacia Pablo.
—Supongo que entonces te corresponde a ti, Pablo. Del señor Riera ya me
ocuparé más tarde. Prepárame el bote, que voy a bajar a tierra.
Riera sacudió pesaroso la cabeza.
—Lo siento, Capitán, pero yo estoy de acuerdo con el señor Riera.
—Muy bien, pues entonces lo haré yo sólito. —Le costó tres intentos, pero al
final logró sostenerse sobre sus pies. Una sacudida de áspero dolor le obligó a
doblarse sobre sí mismo, pero enseguida recuperó el dominio y se enderezó. Sus
propias heridas no le importaban. Tenía que salvar a su mujer y a aquel hijo suyo que
todavía no había nacido de las garras de Martinez.
Pablo y Nico se miraron con preocupación, y luego se acercaron
reticentes a ayudar a Peter.
—Está bien, Peter —dijo Riera —, te ayudaremos. Siempre has sido un
cabezota. Pero tengo serias dudas de que puedas llegar a tierra siquiera. No te
preocupes, Pablo y yo iremos a buscar a Lali. Yo sé dónde vive don Eduardo.
—No; el marido de Lali soy yo. Ella es responsabilidad mía. —Peter se
movía despacio, con mucho esfuerzo—. Vosotros sólo llevadme a tierra y
encontradme un caballo. Y dadme una espada y una pistola.
—Maldito idiota testarudo —murmuró entre dientes Riera —. Te
ayudaremos, pero yo voy a ir contigo digas lo que digas.
Pablo se fue a buscar la espada y la pistola mientras Riera ayudaba a
Peter a llegar a la cubierta y a meterse en el bote.
—No os vais a librar de mí tan fácilmente —dijo Pablo, saltando con
Riera dentro del bote—. Ayudaré con los remos. —Le pasó a Peter la espada y
la pistola y dio instrucciones a los marineros para que bajaran el bote al agua.
Riera observaba atentamente a Peter. No tenía ni idea de cómo
conseguía mantenerse derecho. Las graves heridas que había sufrido habrían
obligado a cualquiera a guardar cama durante días. Pero Peter no era cualquiera.
Pese a todo, Riera dudaba muy seriamente que Peter pudiera sobreponerse al
dolor de montar un caballo. Tenía todas sus esperanzas puestas en arrastrarlo de
vuelta al barco inconsciente. Pero no pensaba fallarle a Peter. Se juró que
encontraría a Lali costase lo que costase.
Don Mariano volvió en sí al poco de que Lali y su padre lo abandonaran a su
suerte. La cabeza le palpitaba dolorosamente, y le llevó unos minutos recordar lo que
había pasado. Se levantó aturdido, se acercó dando traspiés a la carreta y soltó una
violenta maldición cuando descubrió a sus esbirros muertos. Había sido un estúpido
al no fijarse mejor en aquellos campesinos, porque estaba claro que no eran en
absoluto campesinos, sino marineros del Diablo. La emboscada había tenido éxito; su
falta de vista le había salido cara. El Diablo había huido con sus hombres, y don
Mariano comprendió que tenía que llegar a Cádiz lo antes posible si quería evitar que el
pirata se le escapara una vez más.
La cólera de don Mariano se desbordó cuando, al buscar su caballo, vio que no
estaba. Era un caballo que se había traído de La Habana y al que había domado él
mismo. Sabía que por sí mismo no se alejaría de él; alguien tenía que habérselo
llevado. Qué estúpido y qué confiado había sido. Pero no podía tolerar aquel retraso.
Era imprescindible que llegara a Cádiz y alertara al cuerpo de dragones antes de que
el barco del pirata zarpara.
Don Mariano contempló el penco que estaba enganchado a la carreta con evidente
desagrado. Aquel caballo ya no estaba precisamente en la flor de la vida, pero
cabalgar a sus lomos hasta Cádiz le pareció como mínimo mejor idea que ir
arrastrando una carreta llena de hombres muertos. Para el excelente jinete que era
don Mariano , montar sin silla no v problema alguno. Por fortuna para él conocía
aquella zona, porque había vivido allí en su juventud, y sabía un atajo para llegar a la
ciudad a través de los campos de olivos.
Don Mariano aguardó un instante a que se le aplacara el contundente dolor que
sentía en la cabeza, y luego desenganchó de la carreta el caballo y se subió en él como
buenamente pudo. Sujetando las riendas, espoleó los flacos flancos de aquel penco y
partió cruzando los campos de Cádiz.
Cuando Lali y su padre llegaron a Cádiz se dirigieron directamente al
malecón. Lali se estremeció de alegría cuando vio el Vengador aún anclado en la
bahía. ¡Lo habían conseguido! Muy pronto Peter y ella estarían juntos para
siempre.
—Un bote, padre, necesito encontrar un bote para llegar hasta el Vengador.
Don Eduardo suspiró con resignación.
—Ya me ocupo yo de eso, Lali. Tú espérame en la calesa. Seguro que
encuentro a alguien que quiera llevarte remando hasta el barco.
—No, padre, yo voy con vos. —Y, agarrando su fardo de ropa y la espada de
Peter, esperó a que su padre la ayudara a bajar.
De pronto, la atención de Lali se concentró en un bote que estaba descargando
pasajeros en el muelle. Del mar llegaba una espesa niebla gris que ocultaba las
siluetas en una bruma envolvente. La niebla y la luz menguante del día impidieron a
Lali reconocer a los dos hombres que saltaron del bote al muelle. Pero cuando esos
hombres se inclinaron para ayudar a un tercero a salir del bote, Lali dejó caer su
hatillo de ropa y la espada, gritó el nombre de Peter y echó a correr.
Don Eduardo recogió aquellas cosas del suelo y la siguió lo más rápido que
pudo.
Ir sentado en el bote le había costado a Peter lo indecible. Se preguntaba
cómo demonios iba a poder montar un caballo sin irse al otro barrio, pero estaba
decidido a lograrlo o morir en el intento. Lali le pertenecía. Ella y su hijo lo eran
todo para él. Sin ellos no había futuro.
—¿Estás bien, Peter ? —le preguntó Riera con ansiedad.
—Perfectamente —respondió Peter con un bufido de dolor—. Sólo necesito
un caballo.
Los caballos y la carreta que tenían alquilados estaban todavía enganchados por
allí cerca. Nadie se había ocupado de devolverlos a las caballerizas, porque en aquel
momento su única preocupación era poner a salvo a Peter a bordo del Vengador.
Pablo desenganchó uno de los caballos y lo sujetó de forma que Peter pudiera
montar. Tenía serias dudas sobre la capacidad de Peter de subirse a un caballo,
pero hizo lo que su capitán le ordenaba.
Peter se sentía como si tuviera dentro de la cabeza mil demonios con sus mil
tridentes pinchándole para salir. El cuerpo le ardía, y en la pierna le palpitaba un
dolor increíble, pero consiguió levantarla hasta el estribo sin irse para el otro barrio.
Se preparó para sentir el candente suplicio de ser izado hasta la silla. Cuando vio que
ni Riera ni Pablo hacían nada por ayudarle, miró por encima del hombro para
interpelarlos por el retraso y se encontró con que los dos hombres estaban mirando
hacia el otro extremo del muelle.
La oyó gritar su nombre antes de verla, con voz de desesperación pero también
de júbilo. Y entonces la vio emerger de entre la niebla, con la capa flotando alrededor
y el pelo revuelto, alborotado por el viento, flameando en desorden alrededor de sus
pálidas facciones.
—¡Lali! —Peter gastó sus últimas fuerzas en bajar el pie del estribo y
encaminarse hacia ella. Se desplomó en los brazos de Lali cuando se encontraron en
el muelle a medio camino. Don Eduardo, resoplando por el desacostumbrado
esfuerzo, llegó junto a ellos a tiempo de ayudarla a sujetar el cuerpo desvanecido de
Peter . Nico y Pablo llegaron instantes después.
—¿Está bien? —les preguntó Lali, fuera de sí de pura preocupación—. Lo veo
demasiado pálido.
—Peter ha sufrido heridas graves —la informó Riera —. Ahora que tú
estás aquí ya podemos llevárnoslo de vuelta al barco y a la cama, que es donde tiene
que estar. Insistía en ir a buscarte él mismo. Estaba loco de preocupación y no
atendía a razones. Gracias a Dios que has venido. Aquí estamos rodeados de
peligros. Lo huelo. —Y miró con resquemor a don Eduardo.
—Mi padre ha sido quien me ha traído hasta aquí —explicó Lali—. No nos va
a impedir marcharnos.